 
Desde
hace mucho tiempo, las bellezas naturales y el carnaval le otorgan a
Brasil fama internacional, atrayendo a miles de turistas durante todo el
año. La entrada de extranjeros al País pasó de un promedio de 1,5 millón
de visitantes por año durante la década del 90 para más de 4 millones de
visitantes del año 2000 en adelante, según el Anuario Estadístico de
Embratur (Instituto Brasileño de Turismo) de 2003. Pero hay un atractivo
especial que sólo se descubre al llegar aquí: el pueblo brasileño. Mucho
más que los paisajes, la forma de ser y de llevar la vida de esta gente,
sorprende por su simplicidad, disposición, esperanza, hospitalidad y
alegría.
Estudios realizados por Embratur apuntan que el 75% de los turistas que
buscan Brasil como destino de vacaciones, en primer lugar lo hacen por
sus bellezas naturales; pero cuando llegan aquí, encuentran tanta
hospitalidad que enseguida se encantan también con la mezcla de colores,
razas y culturas de los “dueños de casa”.
Según las encuestas, cuando les preguntan sobre Brasil, los turistas
extranjeros apuntan que una de las principales características de
nuestro pueblo es la alegría. Alegría que se percibe en todos los
momentos de la estadía en el País – sea ella en nuestra música, en el
calor de las playas nordestinas, en la movida noche carioca o en la
exuberante Amazonía.
De
ese espíritu caluroso y festivo nacen manifestaciones populares como el
Carnaval, el Fin de Año y las Fiestas Juninas, famosos por la animación
y alegría. La voluntad de mostrar lo mejor de Brasil parece transformar
este vigor en creatividad, maravilla de colores y sonidos que contagian
a quien esté cerca.
Encuestas realizadas con turistas internacionales que tuvieron la
oportunidad de conocer Brasil revelan que el visitante indica y
garantiza que el país es realmente lindo. Los resultados muestran,
también, que el 52% de ese público vuelve a casa valorizando otro
aspecto de esta tierra: su gente. Al final, además de apreciar algunos
de los lugares más bellos del planeta – entre innumerables playas,
paraísos ecológicos y ciudades históricas -, el visitante está siempre
acompañado de personas listas para atenderlo bien, y dispuestas a
mostrar lo mejor de cada paseo, convirtiendo el viaje en algo
inolvidable.
Clima
y temperatura en el Brasil
El clima del Brasil es bastante variado. La inmensa extensión
territorial, en conjunto con factores como temperatura, altitud, presión
y cercanía al mar, dan lugar a diversos tipos de clima que satisfacen
todas las preferencias. El Brasil es uno de los ecosistemas más ricos y
complejos del mundo y presenta paisajes vegetales muy variados.
El territorio brasileño está dividido en bandas climáticas
latitudinales: el 92% está situado entre el ecuador y el trópico de
Capricornio. Por lo tanto se puede afirmar que el clima brasileño es
predominantemente tropical, aunque presenta también bandas ecuatoriales
y subtropicales (zonas templadas) entre las que se distribuye el 8%
restante.
El hecho de que predominan las bajas altitudes en toda la extensión del
país propicia temperaturas altas, con medias superiores a 20 °C. Las
estaciones son exactamente las opuestas a las de Europa y Estados
Unidos, excepto en la región norte del país. La temperatura media anual
es de aproximadamente 28 ºC en la región norte y de 20 ºC en la región
sur.
Raramente se registran temperaturas extremas, pero en el invierno,
algunas ciudades del sur del país llegan a registrar temperaturas por
debajo de cero, con heladas y nieve. En Río de Janeiro la temperatura
llega a los 40 ºC en pleno verano. Ahora que ya tiene información sobre
nuestro clima, elija la región con la temperatura que más le agrade y
venga a enamorarse de las bellezas del brasil. |
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