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La
Península de Osa, en
donde se ubica el Parque Nacional
Corcovado, es una región prístina con panoramas
inesperados, creados por la misma naturaleza en su estado
más puro. Los visitantes del Parque Nacional Corcovado
pueden presenciar la combinación única de sorprendentes
ecosistemas terrestres y marinos. Esta área alberga miles de
especies de flora, algunas de las cuales ya desaparecieron
de otras regiones, y también muchas otras que son únicas de
este hermoso lugar.
En Corcovado también se pueden encontrar varias especies
animales en peligro de extinción: el guacamayo escarlata, el
jabalí, el jaguar y el cocodrilo son algunas de ellas. Si se
observa con cuidado y se aprende a reconocer su llamado, no
será difícil avistar guacamayos escarlatas, mientras vuelan
de dos en dos sobre las copas de los árboles. Aunque
generalmente los excursionistas pasan la mayor parte de
su tiempo en las playas de arena fina y en los senderos que
se adentran en la selva, el territorio del parque también
incluye pantanos y manglares.
Bahía Drake, un área pintoresca que se encuentra en la base
de la Península Osa, es el punto ideal para visitar la
selva, practicar pesca, natación y surf en olas
espectaculares.
Golfo
Dulce, un magnífico puerto natural creado por la Península
de Osa, está rodeado por los bosques más impresionantes del
país, que recubren las colinas hasta bordear el valle de la
península.
La Isla del Caño, que forma parte del Parque Nacional
Corcovado, es un paraíso tropical para amantes de los
deportes acuáticos, como el buceo y el snorkel. Sus playas
de arena blanca y aguas cristalinas son puntos de
observación perfectos para tortugas, delfines, pez vela y
arrecifes de coral.
El Parque Nacional Corcovado es, sin duda alguna, la
frontera salvaje de Costa Rica y, aunque usted no sea
demasiado aventurero, seguramente disfrutará de conocer,
bajo la dirección de un guía experimentado, esta magnifica
reserva que esconde un increíble tesoro natural. |