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Las pirámides del Sol y de la Luna adornan
orgullosas la Calzada de los Muertos.
Una de las ciudades más imponentes de toda la
Mesoamérica prehispánica, poseedora de importantes
construcciones como la Pirámide del Sol (la segunda
pirámide más grande de Mesoamérica) o la de la Luna,
devela sus secretos conforme se recorre su avenida
principal: la Calzada de los Muertos.
Enormes edificaciones de piedra adornadas con
cabezas de serpiente, murales y escalinatas, son
vestigios de un esplendor que alcanzó su punto
máximo entre los siglos III y IV. Estas obras han
sido durante años objeto de la admiración de miles
de visitantes y, a la vez, objeto de estudio de
múltiples especialistas, como antropólogos e
historiadores.
La Pirámide del Sol -construida en honor al dios
Huitzilopochtli-, la de la Luna -dedicada a la diosa
Chalchiuhtlicue-, la Calzada de los Muertos, la
Ciudadela, el Templo de Quetzalcóatl, el Palacio de
los Jaguares, el de Quetzalpapalotl y el conjunto de
animales mitológicos que adorna la zona, sorprenden
día con día con su magia a los visitantes.
Esta zona arqueológica es, además, centro de
actividades recreativas que van desde un vuelo en
globo que permite apreciar la magnificencia del
paisaje, hasta otras más místicas, como sesiones
para ‘cargar energía’ llevadas a cabo durante los
equinoccios y solsticios.
Para complementar esta visita al pasado mexicano, no
debe dejarse de visitar el Museo de Sitio, que
concentra esculturas de piedra y piezas de
obsidiana, cerámica, concha y hueso, creadas por
manos teotihuacanas y de otras culturas. Esto, ya
que al ser la ciudad un importante centro de
comercio, incorporó características de otras
culturas del país.
En cuanto a la artesanía, se elaboran piezas que
simulan figuras prehispánicas en materiales como
obsidiana negra y blanca, jade y madera, además de
máscaras y otros objetos.
Teotihuacan, ubicado en el municipio de San Juan
Teotihuacan, en el Estado de México, fue declarado
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987,
gracias a su colosal arquitectura y la riqueza de su
cultura.
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